ROMANTICISMO
La música que actualmente poseemos - o el concepto que tenemos de ella- debe gran parte al romanticismo (s. XIX), ya que es en este estilo cuando los compositores tienen en mente que la música sea una manifestación del espíritu.
Cronológicamente situamos el romanticismo en el siglo XIX, pero esto no es del todo correcto ya que encontramos antecedentes del mismo incluso en el propio clasicismo: tal es el caso de C.P.E. Bach y en movimientos como el Sturm und Drang (tempestad y empuje). De igual forma, pasado el siglo XIX, observamos como hay supervivencias en compositores tales como Mahler, Strauss Scriabin... Antes los compositores se veían obligados a tener que componer para una iglesia, ciudad o príncipe; tampoco tomaban conciencia de que pertenecían a una escuela o periodo y que podían elegir algo que se encontrara fuera de lo que era considerado de “buen gusto” , o lo que no lo era. Sin embargo, ahora el artista tiene conciencia de su romanticismo, de su parentesco con otras artes: muchos no se definen ya como músicos, sino como artistas.
Nos encontramos ante una época en que la literatura es una fuente de inspiración continua, especialmente para aquellos que componen durante los dos primeros tercios del siglo.
El movimiento romántico tiene su punto de partida en Austria y Alemania y, como características principales, nos encontramos con una música inspirada en la naturaleza, la literatura, en las emociones que pueden especificarse en sentimientos (angustia deseo...), acontecimientos históricos , ruptura entre el sujeto y la realidad; ahora el músico adquiere la condición de intelectual (posee una cultura general mas amplia, siendo Beethoven de los pioneros), el culto por lo popular, por cultivar lo diferente de cada nación. Dentro de la estética romántica cabe destacar la libertad artística o la oposición entre el arte clásico (que tiende a representar lo finito, lo objetivo), el racionalismo y el arte romántico (que representa lo subjetivo, lo infinito); la idea de que todo lo humano es efímero y que sólo podemos representar por medio del sentimiento.
Beethoven fue quien abrió el camino a músicos destacados como Weber, Schubert, Schumann, Chopin, Liszt, Wagner... que son quienes forman el núcleo romántico. El trío “Archiduque”, la Missa Solemnis, el concierto Emperador, las sinfonías números 5 y 9 son, entre muchas de sus obras, modelos a seguir por los compositores que moldearon el siglo XIX; compositores que admiraron su personalidad atormentada a lo cual contribuyó su progresiva sordera, su escisión entre el interior y el exterior.
Italia: en ella lo que prima es el genero operístico basado en la tradición del S.XVIII; a pesar de ello aparecen artistas como Rossini y Bellini cuya capacidad melódica es asombrosa, lo cual le permite ofrecernos maravillosas arias. A pesar de ello, Italia nos lega una de las mayores personalidades instrumentales del romanticismo; nos referimos al violinista Niccolò Paganini, el cual ha sido llamado en numerosas ocasiones el "Liszt del violín".
Francia: permanecía en la opera inspirada por Gluck, cuyos continuadores fueron Spontini y Cherubini; a pesar de ello también nos dota de un gran compositor (no operístico), Hector Berlioz.
España: tenemos la existencia de figuras aisladas, como el guitarrista Fernando Sors, Mariano Rodríguez de Ledesma y Juan Crisóstomo de Arriaga.
En cuanto a la escritura pianística supone la cumbre, la etapa dorada del piano, no solo por la revolución que hubo en su escritura, sino por el perfeccionamiento del instrumento (la disposición de los pedales, la extensión del teclado, aumenta el volumen del sonido debido a que la tensión de la cuerda es mucho mayor y que el retorno de la tecla es mas rápido). Nos encontramos ante un instrumento que favorece las exigencias de los grandes virtuosos; de ahí que el piano, la aparición del virtuoso y el romanticismo vayan unidos.
LUDWING VAN BEETHOVEN
Ludwig van Beethoven fue uno de los más grandes en el mundo de la música clásica. Este artista que incluso privado del oído, parte más necesaria para su trabajo, realizó obras de una excelente calidad. Todos estos logros le llevaron a ser considerado un genio y el máximo representante de la Sinfonía.
Beethoven nació el 16 de diciembre de 1770 en Bonn, Alemania en el seno de una familia humilde de origen flamenco. El padre de Beethoven también era músico y desde muy pequeño obligó al gran artista a formarse en el ámbito musical.
En 1786 Beethoven visitó Viena donde conoció a Amadeus Mozart, quien le impartió unas cuantas lecciones sobre música; pero al caer su madre enferma tuvo que regresar a Bonn.
Fue el Conde Waldstein quien descubrió el gran músico que Beethoven llevaba dentro y vio que en él al sucesor de Mozart y Haydn; por lo que le recomendó para que se estableciese sin problemas en Viena y pudiera desarrollar allí su carrera musical. De nuevo Beethoven reaparece en Viena, donde recibe clases de Haydn, Schenk, Salieri, Schuppanzigh, Albrechtsberger y Aloys Föster.
Su primer concierto lo dio el 30 de marzo de 1795 pero el 2 de abril de 1800 será la fecha en la que se presenta oficialmente ante el público con su Gran Concierto para pianoforte, su Septuor y su Primera Sinfonía. Con estas actuaciones alcanzó un gran éxito pero desgraciadamente la sordera ya había empezado a hacer mella en su físico. La obra musical de Ludwig van Beethoven se ha inscrito dentro del clasicismo de Mozart y Haydn y el romanticismo de Schumann o Brahms.
La segunda etapa data desde 1801 a 1814. Esta época está caracterizada por la madurez musical y por unos cambios variables en el estado de ánimo del artista ya que combinaba días felices con momentos de una inolvidable angustia que se refleja en sus composiciones musicales . Destaca la ópera “Fidelio”, sus ocho primeras sinfonías, sus tres últimos conciertos para piano y el concierto para violín. En total produce 150 obras.
En 1806 compuso la 4ª sinfonía que algunos pensaban que estaba inspirada en el amor que Beethoven profesaba por Teresa de Brunswick. De este año son también los tres cuartetos opus 59, el concierto para violín y la sonata “Appassionata”.
Un año más tarde compone la 5º Sinfonía que es una de las obras más tocadas en la actualidad . Además en esta época también estrena la sexta sinfonía que se llamó “Pastoral”.
La séptima sinfonía fue iniciada al fin de 1811 y auque la separan de la 6ª cuatro años, en esta pausa creó el 5º concierto para piano “el emperador”, los cuartetos X y XI, La obertura “Egmont” y unas cuantas composiciones más.
En lo referente a la 8ª sinfonia diremos que es una de las más alegres y rítmicas de Beethoven.
Ya por último la tercera época llega hasta el día de la muerte del artista. En este período aparecen las obras más personales e innovadoras, que no fueron entendidas en el tiempo en el que Beethoven vivía. La sordera, los problemas con su sobrino, la pobreza y la enfermedad son sus compañeras en este tiempo en que compone la sinfonia nº 9, la missa solemnis y los últimos cuartetos de cuerda y sonetos para piano . Una cifra de 125 obras se enmarcan en lo que sería su última etapa como músico.
OBRAS
1798 - Sonata para piano nº 7 - 3º Mov.
1799 - Septeto para cuerda y viento, op. 20 - Tempo di Minuetto
1799 - Sonata para piano nº 8 - 2º Mov. 3º Mov.
1801 - Sonata piano nº 14, op.27, nº 2 "Claro de luna" - 1º Mov.
1801 - Sonata violín y piano nº 5, op. 24, "Primavera" - 1º Mov.
1802 - Sonata piano nº 17, op. 31, nº 2 "Tempest" - 3º Mov.
1804 - Sonata nº 21, op.53 "Waldstein" - 2º Mov.
1805 - Sonata piano nº 23 "Appassionata" - 3º Mov.
1805 - Sonata violín y piano nº 9 "Kreutzer" - 1º Mov.
1806 - Concierto para violín y orquesta, op. 61 - 1º Mov. 2º Mov.
1807 - Coriolano, op. 62
1807 - Leonora III, op. 138
1807 - Misa en do mayor, op. 86 - Agnus Dei
1808 - Fantasía coral, op. 80
1809 - Concierto piano nº 5, op. 73 "Emperador" - 2º Mov.
1810 - Bagatela nº 25, WoO 59, "Para Elisa"
1810 - Egmont, op. 84
1811 - Las ruinas de Atenas, op. 113
1813 - La victoria de Wellington - Sinfonía de la victoria
1813 - Marcha triunfal de Tarpeja
1818 - Sonata piano nº 29, op. 106 "Hammerklavier" - 1º Mov. 4º Mov.
1822 - Sonata para piano nº 32, op. 111 - 1º Mov.
1823 - Variaciones Diabelli, op. 120 - Variación nº 20 "Esfinge"
OBRAS
Fidelio (1805 - 23 de mayo)
ROBERT SHUMANN

El Concierto para violonchelo op.129 de Robert Schumann es una de las obras maestras escritas hacia el final de su carrera durante ese breve interludio de reposo y felicidad que le brindó su residencia en la ciudad de Düsseldorf.
Esa agitada década que finalizará con su llegada a Düsseldorf, comenzaría en 1840 en Leipzig, donde tuvo lugar el sonado proceso de Robert contra Friedrich Wieck, el padre de su amada Clara, que llevaba años negándole la mano de ésta.
. La ardua espera de esa resolución judicial se tradujo en nada menos que ciento treinta y ocho canciones escritas tan sólo en ese año de 1840, aunque ya desde sus primerísimos comienzos como autor, el artista había tenido a Clara como principal fuente de inspiración, como demuestra el Carnaval op.9, una de cuyas piezas se llama Chiarina en alusión a la joven pianista.
De Dresde a Düsseldorf
Los Schumann decidieron instalarse entonces en Dresde, algo que resulta un tanto incomprensible, ya que era una ciudad casi carente de cultura musical, donde ni siquiera había una orquesta propia y Richard Wagner, que vivía por aquellos años allí, trataba inútilmente de difundir las sinfonías de Beethoven. A pesar de ello, ese exceso de tranquilidad permitió a Schumann salir de su crisis, finalizando el Concierto para piano y escribiendo su Sinfonía Nº 2. Con la moral reestablecida, decidió intentar dar el salto a Viena, pero su música fue muy mal recibida allí y ni siquiera Clara logró los aplausos que había obtenido en el resto de Europa. Tras este fiasco, Schumann decidió intentarlo en Berlín, con varias funciones de El paraiso y la Peri. El recibimiento fue aún peor, y tuvieron que regresar a Dresde, por la que el músico sentía ya una abierta antipatía.
Decidido a explorar todos los campos posibles, el siguiente objetivo del artista fue crear una ópera que contribuyese a afianzar el género lírico alemán, tan brillantemente forjado por Weber, y que Wagner trataba de convertir en su estandarte personal, de momento sin conocer el éxito (muy probablemente por elegir la aburrida Dresde para estrenar El holandés errante y Tannhäuser). Schumann eligió como libreto la leyenda de Genoveva de Brabante. En ese tiempo compuso también su extraordinario álbum para piano.
El concierto Nicht zu schnell (Non troppo veloce)
No es este un concierto en la forma de Beethoven o Brahms, sino que más bien puede equipararse a la concepción de los escritos por Chopin, en los que el instrumento solista desarrolla sus partes, actuando la orquesta en calidad de acompañante. De hecho, el concierto para piano escrito por Clara Schumann sigue este mismo patrón. Una de las razones de esta decisión fue, muy probablemente, el temor de que la sonoridad grave del violonchelo pudiera verse devorada literalmente por el tejido orquestal, por lo que Schumann preservó a las intervenciones solistas de esta confrontación. Por otro lado, concibió el concierto entero en un solo movimiento, dividido, eso sí, en tres partes muy diferenciadas, que se ejecutan sin interrupción para remarcar esa unidad (algo que sucede con el segundo concierto para piano de Liszt). Otro aspecto que llama la atención es el escrupuloso respeto a la forma que guarda aquí el autor, que algunos han tildado incluso de académica, y el relativo apaciguamiento del romántico desgarrado de la década anterior, que aquí se muestra más moderado y conciso.
Tras los tres acordes iniciales, a través de los cuales el compositor establece la tonalidad de la menor, entra el desbordante tema principal del violonchelo solista, al que sucede un 'tutti' orquestal, después del cual el violonchelo introduce un segundo tema, en la tonalidad de Do mayor.
Cuando la orquesta procede a desarrollar este segundo tema, en una atmósfera de angustia puramente romántica, el solista repite la idea principal del primer tema, sin llegar a desarrollarla.
En este momento es cuando debería de tener lugar la 'cadenza' tras la formulación de los temas siguiendo la forma sonata, pero Schumann prescinde de ella, y de la coda que hubiera seguido a ésta, finalizando el movimiento con un pasaje introspectivo y de gran serenidad, que enlaza directamente con el adagio.
OBRAS
1853 - Romance para violin y piano - 3º Mov.
1831 - Papillons para piano, op. 2
1835 - Carnaval, opus 9 - Marcha de Davidsbundle
1835 - Sonata para piano nº 1, op. 11 - 1º Mov.
1838 - Escenas de niños, opus 15 - Traumerei
1838 - Kreisleriana, opus 16 - 2º Mov.
1840 - Myrthen, op. 25 - nº 1 Dedicatoria
1845 - Concierto para piano, opus 54 - 1º Mov. 2º Mov.
1849 - Requiem for Mignon, op. 98b
1851 - Obertura Hermann y Dorothea, op. 136
SINFONIAS
1841 - Sinfonía nº 1 "Primavera" - 1º Mov. 2º Mov.
1845 - Sinfonia nº 2 - 3º Mov.
1850 - Sinfonía nº 3 "Renana" - 4º Mov.
1851 - Sinfonía nº 4 - 1º Mov.
OPERAS
Genoveva (1848 - 25 de junio)
FRANZ SCHUBERT

Nacido el 31 de enero de 1797 en Viena (Austria), Franz Schubert era el doceavo de una familia de catorce hijos de los que sólo sobrevivieron cinco.
A la edad de diecisiete años escribe su primera ópera: “Des Teufels Lustschloss”, su primera misa en fa mayor y diecisiete canciones. Antes de cumplir la mayoría de edad ya había realizado una de sus magnas obras: “Gretchen am Spinnrade”. Se trata del primero de los numerosos lieds inspirados en el gran escritor y poeta romántico: Johann Wolfgang von Goethe. De hecho, a los diecinueve años había creado ya más de 250 lieder. A Schubert el lied se le daba de maravilla y es en esta forma en lo que destacó. El lied es, simplemente, una canción corta de índole romántica. Nuestro protagonista tenía gran facilidad para ello y sólo en el período de 1815 a 1816 compuso más de 150 lieder, todos ellos de gran calidad. Sin duda alguna, pues, un mérito que hay que reconocer.
El músico vienés era un gran admirador de Beethoven, pero aunque ambos fueran de la misma ciudad, Schubert no llegó a ser muy reconocido en vida. Es el primer célebre compositor de la historia que no dio recitales públicos y por ello no logró promocionar su música. Su fama era más bien local, ya que nunca se fue de Viena por mucho tiempo. Sin embargo, Schubert tenía cierto prestigio en su ciudad natal y a medida que éste iba creciendo, se le iban presentando algunas oportunidades.
En los últimos tiempos de su existencia parecía que el rumbo de su vida iba a cambiar. Durante estos años escribió obras magistrales como: “Wanderer- Fantasie” (1822) o “Die schöne Müllerin” (1823). Son composiciones inspiradas en poemas de Wilhelm Müller. Luego, el gran dolor del fin de sus días quedó plasmado a la perfección en la obra de 1827: “Winterreise” (Viaje de invierno). Scubert tenía sólo 31 años y se acababa de matricular para estudiar fuga. En 1828 no fueron pocas las firmas interesadas en el autor, pero entonces, a principios de noviembre se puso enfermo. El diecinueve de dicho mes falleció a causa de una fiebre tifoidea. Enterraron al maestro cerca de Beethoven y el epitafio de su ataúd decía así: “Aquí el arte de la música ha sepultado una fecunda riqueza, pero también sus esperanzas, aún más luminosas”.
OBRAS
1817 - La trucha, D 550
1818 - 3 Marchas Militares, D 733 - nº 1
1819 - Quinteto para piano "La trucha", D 667 - 2º Mov.
1823 - Ballet nº 2 Rosamunda, D 797 - Obertura
1823 - La bella molinera, D 795 - El curioso
1823 - Wehmut, D 772
1823-1828 - 6 Momentos Musicales para piano D 780, op. 94 - nº 2 nº 3
1824 - Cuarteto de cuerda nº 14, D 810 - 1º Mov.
1824 - Der Gondelfahrer, D 809
1825 - Ave María, D 839
1827 - 4 Impromptus, D 899 - nº 3 nº 4
1827 - Trio para piano nº 2, D 929 - Andante con moto
1827 - Winterreise, D 911 - Tauschung
1828 - El canto del cisne, D 957 - Serenata
1828 - Quinteto para cuerda, D 956 - 2º Mov.
SINFONIA
1816 - Sinfonía nº 4 "Trágica" - 2º Mov.
1816 - Sinfonía nº 5 - 1º Mov.
1822 - Sinfonía nº 8 "Inacabada" - 1º Mov. 2º Mov.
1825 - Sinfonía nº 9 "La Grande" - 1º Mov.
OPERA
El Castillo de la Voluntad Demoníaca (1814)
Alfonso y Estrella (1822)
SCHUBERT Y BEETHOVEM
Serenad (Serenata.) interpretada por Hei-Kyung Hong www.youtube.com/watch?v=EjjXgkXX5ZY&feature=relate
Im Frühling (En primavera). Interpretado por Vesselina Kasarova www.youtube.com/watch?v=LG8jjcvXNjg&feature=related
El Ave Maria. Interpretado por Barbara Hendricks www.youtube.com/watch?v=E3LWGpZ2Ol4&feature=related
JOHANNES BRAHMS

Johannes Brahms nace el 7 de mayo de 1833 en Hamburgo. Se inicia a la música junto a su padre, que era contrabajista del Teatro Municipal. Aprende a tocar el violín, el violonchelo y el corno.
Cossel fue su maestro de piano y en cuanto a composición, Eduardo Marxsen le dio clases. En su primera presentación, en el año 1848, demuestra que es un excelente pianista. En 1853 realiza su primera composición y hace una gira con el violinista húngaro Reményi. En ese mismo año conoce a Schumann, encuentro que marcará la carrera de Brahms, que irá perfilando su propio estilo. Su obra será la síntesis perfecta entre romanticismo y clasicismo, con un ritmo muy novedoso. Schumann y su esposa Clara Wieck acogen al joven artista alemán. Toca para ellos su primera Sonata para piano y quedan muy conmovidos. Clara Wieck se convierte en su fiel seguidora y cuando muere Schumann, Brahms y ella inician una relación. Él se enamora al igual que ella y comenta que a su lado era “mejor y más noble”. No obstante, cuando llega la hora de la verdad, no quiere casarse con ella. Rasgo típico de la personalidad de este genial artista, que fue siempre afable y atento con las mujeres.
Entra en la corte de Detmold, al servicio del príncipe Lippe, donde practicó la música de Cámara, género del que más adelante producirá grandes obras. De la experiencia en esta corte, surgen sus conocidas Serenatas. Su primer concierto para piano lo da en Hannover, en 1859. Luego se va a Hamburgo con la ilusión de encontrar un puesto de relevancia. Fracasa en el intento, volviendo a Hannover. Pero cuando vuelve a Hamburgo es nombrado director de la Singakademie de Viena, ciudad a la que llega en octubre de1862.
Se hace amigo de Kans Richter, el gran músico que fue director de la Orquesta Filarmónica de Viena, bajo quien se estrena la segunda Sinfonía. Junto a su admirador, Hans Von Büllow, va a hacer una gira de conciertos. En diferentes momentos, Brahms actúa como solista con la orquesta de Meiningen. Para Von Büllow, Brahms era: “después de Bach y Beethoven el más grande, el más excelso de todos los compositores”. Estrena el segundo Concierto para piano, en si bemol mayor, en 1881. En 1882 estrena un Trio y su famoso quinteto, en fa menor, para piano. En 1883 compone el Cuarteto de cuerda. Con la celebración de su 50 aniversario llegará su tercera Sinfonía.
En aquél entonces es ya una figura muy popular y respetada en el ámbito musical y ya había gozado de numerosos reconocimientos. En 1874 se le designó como “Socio de la academia de Artes de Berlín”, en 1877, fue nombrado doctor honorario de la Universidad de Cambridge. En 1881, recibe el mismo nombramiento pero en la Universidad de Oxford. Se le concede la Cruz del Mérito de Prusia en 1885 y en 1889 lo nombran ciudadano honorario de Hamburgo. No obstante la fama, su salud se había ido deteriorando y al acabar las Cuatro canciones serias del Eclesiastés, se confiesa preocupado por el tema de la muerte.
El 3 de abril de 1897 muere debido al grave cáncer que sufría y pronto se realiza un funeral con todos los honores.
Canción de cuna Interpretada por Charlotte Church www.youtube.com/watch?v=_NRiB0SBBo0
Concierto para piano pt.1 Interpretado por Stephen Hough www.youtube.com/watch?v=3TC2Wkv8IS8&feature=related
OBRAS
1859 - Concierto para piano y orquesta nº 1 - 2º Mov.
1865 - Sexteto para cuerda nº 2 - 2º Mov.
1868 - Réquiem alemán - Denn alles Fleisch es ist wie Gras
1872 - 21 Danzas Húngaras - nº 1 nº 5 nº 6 nº 7
1873 - Variaciones sobre un tema de Haydn
1878 - Concierto para violín y orquesta, op. 77 - 3º Mov.
1880 - Obertura del festival académico, op. 80
1881 - Concierto para piano y orquesta nº 2 - 3º Mov.
1887 - Concierto violín, violonchello y orq. - 2º Mov.
1892 - Quinteto para clarinete y cuerda, op. 115 - 3º Mov.
1894 - Cinco Canciones, op. 49 - Cradle Song
SINFONIAS
1876 - Sinfonía nº 1 - 3º Mov.
1880 - Sinfonía nº 2 - 2º Mov.
1883 - Sinfonía nº 3 - 3º Mov.
1885 - Sinfonía nº 4 - 1º Mov. 3º Mov.
FREDERICK CHOPIN

Frederick Chopin nació en Zelazowa Wola, cerca de Varsovia, el 22 de febrero de 1810. Históricamente, la obra de Chopin marca un nuevo punto de partida, ya que se trata de un pianista que dota a su instrumento del fruto de su inspiración.
Su estilo es totalmente personal. Compone excelentes melodías, basadas en el acento de los dedos y en la subordinación de las partes. Crea armonías que pueden acabarse rápidamente o por el contrario, alargarse dentro de una resonancia. Abordará algunas dificultades que no son fruto de la fantasía, sino el resultado de una comprobación práctica y lógica. A la edad de cinco años, su hermana Luisa y su madre le dan las primeras clases. Y es que Chopin demostró, ya a temprana edad, que poseía una gran sensibilidad para la música. Incluso lloraba al escuchar algunas melodías. El 24 de febrero de 1818, cuando tiene 8 años, se presenta en un concierto de beneficencia. Compone tres polonesas y una marcha militar, la cual el duque Constantino hizo instrumentar para banda. Cumplidos los trece años, Elsner, director del Conservatorio de Varsovia, le da clases. Más tarde, entra en el Liceo. Elsner, en un informe comenta de Chopin: “extrañas capacidades, genio musical”.
Compositor y pianista polaco adscrito al movimiento romántico, considerado como uno de los más grandes compositores de música para piano. Nació el 4 de marzo de 1810 en Zelazowa Wola, cerca de Varsovia. Hijo de padre francés y madre polaca, comenzó a estudiar piano a los cuatro años; a los ocho ofrecía un concierto privado en Varsovia. Más tarde estudió armonía y contrapunto en el conservatorio de dicha ciudad. También fue precoz como compositor; su primera obra publicada data de 1817. Dio sus primeros conciertos como virtuoso el año 1829, en Viena, donde vivió durante los dos años siguientes. Excepto durante breves ausencias, a partir de 1831 vivió en París, donde se convirtió en un prestigioso profesor, pianista y compositor. En 1837 inició una relación íntima con la escritora francesa George Sand. En 1838 enfermó de tuberculosis y se trasladó a Mallorca, en las islas Baleares. Allí, en la cartuja de Valldemosa, Sand lo atendió en su enfermedad hasta que las continuas disputas entre los dos condujeron a su ruptura el año 1847. A partir de entonces su actividad concertística se limitó a varios recitales en Francia, Escocia y Gran Bretaña. Murió en París el 17 de octubre de 1849, víctima de la tuberculosis.
Prácticamente todas las composiciones de Chopin son para piano. Aunque expatriado, siempre fue leal a Polonia, un país desgarrado por las guerras; sus mazurcas reflejan los ritmos y melodías del folclore polaco y las polonesas están marcadas por el espíritu heroico de su patria. La influencia que sobre él ejerció el compositor de ópera italiano Vincenzo Bellini también se puede apreciar en sus melodías. Las baladas, scherzos y estudios (cada uno de ellos centrado en un problema técnico específico) son muestra de su amplísima obra para piano solo. Su música, romántica y lírica, se caracteriza por las dulces y originales melodías, las refinadas armonías, los ritmos delicados y la belleza poética. Influyó notablemente sobre otros compositores, como el pianista y compositor Franz Liszt y el compositor francés Claude Debussy. Sus obras publicadas incluyen 55 mazurcas, 27 estudios, 24 preludios, 19 nocturnos, 13 polonesas y 3 sonatas para piano. Entre sus otras obras destacan los Conciertos de juventud, en mi menor y fa menor opus 11 y opus 21, respectivamente (ambos para piano y orquesta; en los dos se aprecia la influencia, tanto en su forma como en la melodía, de los conciertos para piano de Johann Nepomuk Hummel), así como una sonata para violonchelo y piano y 17 canciones.
Gravemente enfermo de tuberculosis, muere en París, el 17 de octubre de 1849. En su funeral se ejecuta, como él deseaba, el Réquiem de Mozart.
OBRAS
1817 - 4 Mazurkas, op. 17 - nº 4
1828 - Rondo Krakowiak, op. 14
1830 - Concierto para piano y orquesta nº 1 - 2º Mov.
1830 - Concierto para piano y orquesta nº 2 - 2º Mov. 3º Mov.
1831 - Andante spianato, op. 22
1831 - Gran polonesa brillante, op. 22
1831 - Gran vals brillante, opus 18
1831 - Nocturno, opus 9 - nº 2
1833 - 12 Estudios, opus 10 - nº 12 nº 3
1835 - Fantasía-Impromptu, op. 66
1835 - Vals para piano, opus 69 - nº 2 "Adiós"
1836 - Balada para piano nº 1, opus 23
1837 - 12 Estudios, opus 25 - nº 11 "Winter Wind" nº 7
1839 - 24 preludios, opus 28 - nº 15
1839 - Polonesa "Militar", opus 40
1839 - Sonata para piano "Fúnebre" - Funeral March
1842 - Impromptu nº 3
1843 - Polonesa "Heroica", Opus 53
1844 - Berceuse, op. 57
1846 - Barcarola, op. 60
1846 - Sonata para violonchelo y piano - Largo
1847 - Vals para piano, opus 64 - nº 1 "Del minuto" nº 2 nº 3
GUSTAV MAHLER

La pequeña ciudad en la que Mahler vivió los años de su infancia, Iglau, se encuentra a unos treinta y ocho kilómetros de la población donde nació, Kalischt, Bohemia, el 7 de julio de 1860.
Pese a su temprana muerte (a los cincuenta y un años de edad) ocurrida en mayo de 1911, el compositor se sitúa idealmente dentro del mundo musical moderno. La fama extraordinaria que cosechó como director de orquesta oscureció durante mucho tiempo sus méritos en la actividad creadora; sólo en época reciente ha sido reconocido por sus valores de originalidad y como precursor de la música moderna.
El hecho decisivo, en su itinerario musical, se produjo en 1874 o 1875, en ocasión de que el joven músico conociera a Gustav Schwarz el cual le presentó al ilustre profesor de piano del Conservatorio de Viena, Julius Epstein. Maravillado por el talento que desprendía el joven musicólogo, el 10 de septiembre del lejano año 1875 fue matriculado en dicho Conservatorio y tres años más tarde pasaría a ser alumno de la prestigiosa escuela vienesa dirigida por Joseph Hellmesberger. Durante los años de formación musical pasados en Viena, Mahler entabló amistad con Anton Bruckner, por quien sentía un gran aprecio. Precisamente fue el joven Gustav a quien se confió la discutida Sinfonía nº 3 de Bruckner para su trascripción para piano a cuatro manos.
Transcurridos algunos años, el lugar prestigioso que ocupaba nuestro maestro en la capital austríaca, Viena, le permitió conocer no sólo a varios intelectuales de la época sino a la que sería una fiel guardiana de su arte, Alma Schindler que con apenas veinte años y después de un breve noviazgo, el 9 de marzo de 1902 contrajo matrimonio con Gustav Mahler.
El 11 de enero de 1911 dirigió en Nueva York su último concierto, que incluía la Sinfonía nº 4. Sin embargo, la angina pectoris que Mahler padecía se incrementó en aquel período y hubo que trasladarlo a la capital austríaca. Finalmente la muerte llamó a su puerta, o mejor dicho, a su débil corazón para llevárselo con ella la medianoche del 18 de mayo de aquel año 1911, en el que la palabra misteriosa final que pronunció este gran músico fue “Mozart”.
OBRAS
1885 - Lieder eines fahrende Gesellen - Ich hab ein gluehend Messer
1908 - El canto de la tierra - Der Abschied
SINFONIAS
1889 - Sinfonía nº 1 "Titán" - 2º Mov. 3º Mov.
1895 - Sinfonía nº 2 "Resurrección" - 4º Mov. 5º Mov.
1901 - Sinfonía nº 4 - 3º Mov. 4º Mov.
1902 - Sinfonía nº 3 - 4º Mov.
1904 - Sinfonía nº 5 - 1º Mov. 3º Mov. 4º Mov. Adagieto 5º Mov.
1906 - Sinfonía nº 6 "Trágica" - 3º Mov.
1910 - Sinfonía nº 9 - 1º Mov.
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